A la hora de hablar de los problemas de la piel y más puntualmente del acne, suele hacerse una diferenciación entre aquellas infecciones que se originan por cuestiones hormonales. El tratamiento acne hormonal no reviste las mismas características que un tratamiento para el acne común.
Es sabido que el acné está muy relacionado con los cambios hormonales que ocurren en nuestro organismo y especialmente a la presencia de testosterona, un andrógeno que se produce principalmente en los testículos y ovarios, y que estimula la actividad en las glándulas sebáceas, creando una piel más grasa y propensa a la aparición de acné. Cuando esto ocurre es precioso reacomodar el desequilibrio existente y contrarrestándolo con un tratamiento acne hormonal.
En las mujeres, un tratamiento acne hormonal adecuado y muy utilizados pueden ser las píldoras anticonceptivas que combinan un estrógeno con un progestágeno. La, “ciproterona”, antagonista de la testosterona, en combinación con otro estrógeno conocido como Diane 35, es particularmente efectiva en el tratamiento acne hormonal, logrando reducir los niveles hormonales de andrógenos.
Un tratamiento acne hormonal de excelentes resultados en estos casos, consiste en dar una sustancia antiandrogénica para disminuir los andrógenos (hormonas masculinas) combinada con estrógeno (hormona femenina), y así además del efecto cosmético da seguridad anticonceptiva y regula los ciclos menstruales. Este tipo tratamiento acne hormonal es muy seguro, y a mediano plazo evidencia una mejoría progresiva llegando a una desaparición de las lesiones del acné.
Por otro lado, existen hoy en día métodos de tratamiento acne hormonal de contenidos naturales ofrecidos a través de Internet de efectividad comprobada en millones de casos. Entre estos encontramos el revolucionario Acnevolution, un programa rápido y sencillo que logra erradicar todo tipo y grado de acne, en un lapso menor a los 20 días de una vez y para siempre.